1/1/2019 - 31/12/2023
La historia de la música es una de las disciplinas que ha demostrado mayor nivel de resistencia a las transformaciones epistemológicas. Dentro de esas dificultades, el mantenimiento de una perspectiva etnocéntrica es uno de los aspectos más problemáticos. Si bien en un plano superficial esto parece obedecer a un descuido u olvido de repertorios y tradiciones musicales por fuera del marco europeo occidental, un análisis más exhaustivo de sus métodos dan cuenta de que el etnocentrismo habita en sus propios modelos y útiles de conocimiento.La musicología histórica orientó y orienta sus estudios irradiando -entre muchas otras cosas- sus valores estéticos relativos a la armonía musical, parámetro que se contituye como concepto regulador de toda la historiografía, construyendo categorías en torno a él: el estilo que definirá cada periodo histórico y la autonomía musical que los abstrerá de cualquier vinculación con el entrono social y político. Desde allí se conformará una narración que responderá a las cualidades excluyentes de la música ?culta? occidental, dando como resultado un modelo objetual/personalista en torno a la obra musical y el autor como productor de subjetividad. Dos características que si bien son extrañezas culturales al considerar el mapa cultural global, consiguen universalizarse y contribuir a la afirmatividad de la colonialidad.Desde hace algunas décadas en las ciencias sociales existe una muy interesante discusión en torno a las categorías que hacen a la colonialidad del saber propias de la modernidad. Situación que configura su ?lado oscuro?. En particular estas corrientes advierten sobre los traslados epistemológicos mecánicos que se operan desde los centros académicos metropolitanos, y propugnan una serie de ?epistemologías desde el sur?, situadas pero de pretensión explicativa global, sin que por ello avancen sobre las identidades culturales y en cambio propugnen una pluriversalidad.A través de considerar estos antecedentes y de ponerlos en relación con los desarrollos de la historia social de la música en nuestra región, sumado a los aportes sobre el pensamiento cultural latinoamericano de una serie de autores que han intentado dar cuenta de las particularidades y potencialidades de lo latinoamericano, esta invetigación se propone integrar estos marcos teóricos para elaborar una serie de útiles conceptuales que permitan trascender las herramientas de análisis de la musiclogía y superar la colonialidad que habita en sus resultados.