1/1/2018 - 31/12/2022
Durante las últimas décadas, la economía argentina se caracterizó por tres rasgos en la generación de empleo que, combinados, plantean un caso particular en el mundo: bajas tasas de crecimiento de largo plazo (estancamiento), elevada volatilidad de corto plazo y elevada heterogeneidad a nivel de ramas de actividad.Las propuestas de política económica para enfrentar estos fenómenos se fundaron tradicionalmente en dos perspectivas. La primera, de origen neoclásico, hizo hincapié en los efectos negativos del exceso de proteccionismo industrial y los salarios reales elevados sobre el equilibrio en el mercado de trabajo. La segunda, de tipo keynesiana, sostuvo que la economía argentina presentaba un problema de insuficiencia de demanda efectiva que no le permite ocupar los recursos productivos disponibles. Coincidimos con el pensamiento estructuralista latinoamericano, en el sentido de que, más allá de la relevancia de ambos enfoques para estudiar la dinámica del empleo en las naciones centrales, la importación acrítica de estas teorías no resolvió los problemas planteados. A nuestro entender, estos fracasos se debieron, en parte, a que ambos marcos conceptuales se abstraen de las particularidades de la estructura productiva doméstica para comprender la dinámica del empleo a nivel global y sectorial.En este sentido, el objetivo general del presente proyecto es analizar la heterogeneidad ocupacional en relación a la estructura productiva en Argentina en las primeras décadas del siglo XXI, a la luz de dimensiones macro y micro sociales.