1/1/2015 - 31/12/2018
Adoptamos como unidad de análisis la noción de sistema mundo prefiriéndolo a sistema internacional, dado que sistema mundo constituye una postura antihegemónica, que se basa en las interacciones, los cambios, las relaciones de fuerzas y el movimiento, integrando al mismo tiempo al estudio y la investigación a protagonistas y actores que no se hallan necesariamente incluidos dentro de los esquemas clásicos de los Estados-nación. La caída del Muro de Berlín en 1989 marcó el fin de la bipolaridad e introdujo cambios importantes en el escenario internacional. Significó también, entre otros aspectos, el fin del mundo de certezas que había planteado la disputa ideológica entre los Estados Unidos y la Unión Soviética y la aparición de la incertidumbre tanto en el cálculo político como en el estratégico. Perturbadores repotenciados otrora contenidos en el marco del conflicto Este-Oeste, debilitamiento de los Estados-nación, amenazas violentas de una magnitud superior, escasez de recursos naturales y destrucción del medio ambiente, todo ello en un planeta surcado por flujos comerciales, financieros, transferencia de capitales y el rol cada vez más importante de las comunicaciones, plantean escenarios novedosos, no previstos y con escasos antecedentes históricos. En ese contexto, una inquietud asalta permanentemente a los hombres y mujeres que ansían la paz: ¿por qué los seres humanos hacen la guerra? El conflicto, entendido como choque de voluntades en procura de un derecho objetivo, es una categoría de orden político, puede tener o no resolución violenta, pero en todos los casos podemos constatar que éste no tiende a desaparecer sino a reproducirse bajo nuevas formas y contenidos, lo que constituye una condición preteórica del proyecto propiamente dicha. En los tales conflictos armados se registra la actuación de compañías militares privadas, verdaderos ejércitos de mercenarios al servicio de Estados, empresas y/o mafias, fuera de toda norma internacional y cuyo objetivo no está en guerrear para lograr la paz sino por el contrario, realizar importantes beneficios económicos mediante la guerra. Allí se torna imperioso abordar los debates que se han instalado en el Derecho Internacional Contemporáneo, que transitan la senda de la redefinición de la agresión así como la discusión por la definición y el encuadramiento de los nuevos medios de aplicación de la fuerza (Nuevas Amenazas, ejércitos privados, drones, complejización de las Operaciones de Paz).