1/1/2024 - 31/12/2027
Los Heteroteopteros, por su rol ecológico y diversidad, tienen una gran influencia sobre los ecosistemas. Entre sus miembros hay especies plagas, controladoras biológicas, transmisoras de enfermedades e indicadoras de condiciones ambientales. El clima es determinante para el establecimiento de las mismas por lo que el reconocimiento de regiones donde las condiciones climáticas son favorables proporciona información clave para saber donde se podrían distribuir. En los últimos años el cambio climático ha tenido un impacto sustancial en los sistemas biológicos provocando cambios en la distribución de las especies así como también lo han tenido las introducciones accidentales de organismo exóticos. Por medio del modelado de nichos ecológicos se pueden identificar áreas climáticamente favorables para el establecimiento de especies por fuera del rango conocido de su distribución así como también se puede hipotetizar la distribución potencial de las especies en escenarios climáticos futuros. Es por ello que los modelos de nicho ecológico son una herramienta muy útil para identificar regiones en las cuales una especie podría ser introducida o para hipotetizar como el cambio climático podría afectar la distribución de las especies. Esta información es de especial utilidad en el caso de especies plagas, controladoras biológicas, transmisoras de enfermedades y bioindicadoras. El modelado de nichos ecológicos es una metodología que permite trabajar sobre una única especie o sobre varias para identificar patrones macroecológicos como refugios. Los refugios son regiones donde las condiciones ambientales son más benignas que en el paisaje circundante por lo que representan reservorios de biodiversidad. Desempeñan un papel clave en la determinación de los patrones de diversidad actuales y futuros y son regiones clave para la conservación. En el presente proyecto se propone estudiar los Heteroptera de la Argentina relevantes desde un punto de vista económico, sanitario y ecológico para investigar sus distribuciones reales y potenciales por medio de la construcción de modelos de nicho ecológico. Asimismo se propone reconocer refugios como áreas prioritarias para conservar en las provincias biogeográficas del Chaco, Paranaense o del Bosque de Araucaria en vistas del cambio climático y la gran perturbación antrópica que estas regiones están sufriendo.