1/1/2016 - 31/12/2019
El presente proyecto es una continuación de las investigaciones arqueológicas que se vienen desarrollando en dos mesetas volcánicas de Patagonia: el Macizo del Deseado (prov. de Santa Cruz) y el Macizo de Somuncurá (prov. de Río Negro). Tiene por objetivo profundizar la información arqueológica disponible sobre las sociedades cazadoras-recolectoras que, a partir de diferentes formas de utilización y marcación de lugares, reconocieron y habitaron estos espacios desde finales del Pleistoceno. Particularmente, reconocer las formas de ocupación inicial y las posteriores dinámicas de ocupación/reocupación de estos sectores de la Patagonia en relación a los cambios ambientales. Para alcanzar ese objetivo es necesario utilizar las escalas micro, meso y macro-regional en relación a las distintas preguntas arqueológicas en relación a los aspectos geomorfológicos y paleoambientales. Además esto se integra a los abordajes usando analogías actualísticas (experimental y tafonómica) y documentales (etnográficos, etnohistóricos y etnoarqueológicaos) de cazadores-recolectores. La comparación arqueológica, geomorfológica y ambiental realizada en el marco de proyectos previos permitió reconocer similitudes y diferencias en ambos sectores patagónicos. Ahora se pretende profundizar sobre la variabilidad observada para habitar y transitar estas mesetas por los cazadores-recolectores, así como los modos de relacionarse con poblaciones vecinas a lo largo del tiempo. Estas situaciones sociales y simbólicas son tan importantes como las características ambientales en las que se dieron tales actividades, influenciando la estructura social y los cambios culturales de tales grupos. Sobre la base de esta idea se espera aportar información relevante a los aspectos teóricos de la arqueología del poblamiento, teniendo como premisa que el conocimiento y aprendizaje que los humanos tienen, logran y transmiten socialmente de un ambiente nuevo resultará en ritmos de poblamientos diferenciales. Con el desarrollo de este proyecto se espera alcanzar una mejor interpretación del registro arqueológico de los sectores patagónicos en estudio, generando un avance en el conocimiento científico de las sociedades cazadoras-recolectoras y, en este sentido, aportar a la discusión de la arqueología de los paisajes de poblamiento argentino.