1/1/2016 - 31/12/2019
Desde un punto de vista constructivista y semiótico el patrimonio antropológico es susceptible de múltiples interpretaciones. A su vez, las formas de representación y apropiación se circunscriben según los objetos, los actores, las instituciones y el momento histórico-social particular en el que se enmarcan las distintas políticas patrimoniales. El estudio de colecciones antropológicas implica la delimitación y análisis de un campo de significación complejo que muchas veces genera tensiones y controversias. En la actualidad, los museos, en particular los museos del siglo XIX, están replanteando sus funciones primordiales y buscan desarrollar estrategias participativas y de co-gestión, especialmente dirigidas, por un lado hacia el público general y por otro, a las comunidades que históricamente han estado representadas en las salas de exhibición. Para esto es necesario investigar y conocer las prácticas y representaciones que se despliegan en los procesos de activación del patrimonio y analizar el desplazamiento de los contextos tradicionales de la institución museo. Este proyecto pretende vincular tres contextos de significación, el de recolección, de representación y de apropiación del patrimonio antropológico. Estos tres contextos delimitan algunas de las posibles trayectorias semióticas de las que puede ser motivo una colección y a partir de la cual un museo expone y propone una experiencia educativa. En tal sentido se aplican metodologías tanto cuantitativas como cualitativas, aplicando una perspectiva etnográfica e interdisciplinaria.