1/1/2024 - 31/12/2025
La planta de Cannabis, Cannabis sativa L. (Cannabaceae) se ha utilizado con fines médicos desde hace miles de años en todo el mundo (Ebbert et al., 2018; Pisanti y Bifulco, 2018; Amin y Ali, 2019; Kevin et al., 2020). Este fitocomplejo está compuesto por aproximadamente 500 sustancias y metabolitos pertenecientes a la clase de los terpenofenoles que muestran actividad farmacológica; siendo los dos principales fitocannabinoides el delta-9-tetrahidrocannabinol (∆9-THC) y el cannabidiol (CBD), de interés creciente con respecto a su potencial terapéutico (Programa ETS, ANMAT, 2016; Palermiti et al., 2021). Estos fitocannabinoides clásicos se encuentran concentrados principalmente en las flores, dentro de pequeñas estructuras glandulares conocidas como tricomas. En la planta estos compuestos están presentes en forma de ácidos carboxílicos y no poseen efectos psicotrópicos potentes (Hillig y Mahlberg, 2004; Turner y col., 2017). Estas formas ácidas poseen potencial medicinal, aunque aún no mayormente investigado, siendo los procesos como la descarboxilación (al aplicar calor o calentamiento) quienes los transforman en análogos moleculares neutros (Turner y col., 2017; Santisteban Arenas y Betancurt, 2020).En Medicina Veterinaria, el CBD ha sido el principal fitocannabinoide incluido en diferentes ensayos clínicos de seguridad, así como en enfermedades crónicas pero muy pocos los estudios desarrollados que validen estas creencias. En este contexto resulta necesario analizar desde una perspectiva científica, los datos clínicos existentes que nos permitan obtener evidencias acerca de los beneficios y la seguridad de la utilización terapéutica del Cannabis o sus derivados (Callado, 2011).El objetivo general de este Proyecto es contribuir al conocimiento de la aplicación de productos derivados de la planta de Cannabis medicinal como posibles tratamientos de diferentes afecciones en pacientes veterinarios a efectos de obtener más elementos sobre esta problemática, mejorando el bienestar animal.