1/1/2026 - 31/12/2027
En este trabajo, proponemos abordar el tema de los debates estéticos, respecto a la configuración de la imagen en el ámbito específico de la industria alimentaria. La imagen de lo que comemos y su comprensión integral, sintetizada en la propuesta de diseño de alimentos como los multiprocesados, se enmarca en una dimensión cultural. Proponemos su problematización desde la comunicación, el arte, la cultura, la mirada sobre lo alimenticio para considerar sus efectos sobre la salud.La imagen se relaciona con nuestra percepción e incita al deseo de consumo en los comensales jóvenes platenses, población sobre la cual centraremos nuestro estudio. La práctica del diseño en vinculación con el mercado constituye la imagen de la industria alimentaria, como parte de la contemporaneidad. La vida en las ciudades lleva un ritmo y ritual que está atravesado por la estetización del mundo. Lo bello está expandido como un perfume (Michaud 2007). La imagen, contribuye en la constitución de las tribus urbanas. Por ello la creación identitaria, se vincula con los consumos culturales y genera asociaciones significativas. Lo que comemos traducido a lo colorido, lo esponjoso, lo espumoso, presenta un atractivo que se vincula con lo apetitoso. Se presenta en relación con el deleite del saborear. Así, la percepción que comienza en lo visual, llega a nuestro cerebro activando otros sentidos. La construcción o intervención de la imagen en la vida cultural, es una herramienta de la que se vale la industria para la atracción e influencia sobre las decisiones de consumo en los comensales.