1/1/2020 - 31/12/2022
Desde una perspectiva tradicional del modelo conservatorio, la música se ha construido desde un paradigma en el que la notación musical adquiere un papel central. Luego de su aparición a partir del Siglo IX se consolida como forma de memoria escrita de lo musical que se jerarquiza por sobre lo oral. Como tecnología posibilita la aparición de los roles diferenciados de compositor y ejecutante musical, el desarrollo de la polifonía y de toda la teoría de la música occidental. La idea de música como texto constituye una de las ontologías más arraigadas en nuestra cultura al punto que solemos igualar la partitura a la obra musical.Como contraparte, la práctica de la música como forma de conocimiento oral-performativo, es decir no escrito, persistió incluso luego de la aparición de la partitura. La etnomusicología reconoce una oralidad musical cantada, o incluso tocada en las diferentes culturas aunque asociada casi siempre a lo popular, lo étnico o lo primitivo. A partir de la aparición de las tecnologías de la grabación de sonido, la práctica musical toma distintos modos de existencia y producción que combinan lo oral y/o lo escrito que pueden considerarse en tanto formas de oralidad secundaria o fonográfica (Ong, 1987; Toynbee, 2006). La grabación de las músicas populares y académicas a lo largo del Siglo XX pone a disposición del músico nuevas formas de memoria musical y otras posibilidades de trabajo con la oralidad. La tecnología digital a fines del Siglo XX va a potenciar estas posibilidades así como brindar nuevas formas de acercamiento, trabajo y sobre todo de experimentar lo musical hasta la actualidad.Este proyecto se propone explorar diversas prácticas de oralidad actuales en músicas populares y académicas a partir de las cuales construimos socialmente lo musical: la improvisación en jazz, la canción y la voz cantada, la práctica coral y la construcción de bases de batería o bajo. El abordaje se realiza desde una perspectiva analítica basada en la idea de la música como performance corporeizada, atendiendo a su dimensión interactiva. La música se comprende como una práctica en la que experimentamos diversas formas de "estar juntos" en la performance con y en el sonido. El análisis buscará dar cuenta del proceso comunicativo e interactivo a partir del cual se crea un espacio corporal, gramatical y fenomenológico de lo musical oral grabado, digital e incluso en combinación con las prácticas de escritura.