1/1/2020 - 31/12/2022
La hipovitaminosis D, evaluada por los niveles circulantes disminuidos de 25OH vitamina D, está ampliamente distribuida mundialmente y representa un problema de Salud Pública. Un alto porcentaje de mujeres, en estudios recientes, muestran ser deficientes en vitamina D o tienen un estado marginal, lo que indica un problema muy extendido. El déficit continúa, en las gestantes, después del parto. La hipovitaminosis D se asocia con mayor producción de citoquinas proinflamatorias y con activación de linfocitos T reguladores. Se ha relacionado al estatus de vitamina D materna con alteraciones de la homeostasis materno-fetal de la glucosa, cambios del perfil lipídico, incremento de la morbimortalidad materno fetal, hipertensión del embarazo, parto prematuro y disfunción tiroidea. La vitamina D, por acciones clásicas y no clásicas, regula el metabolismo hepático, la función y desarrollo de islotes pancreáticos, los niveles de calcio en sangre, estrés oxidativo, sistema inmune e inflamación. La suplementación vitamínica podría reducir los valores de glucemia e insulina en ayunas, el HOMA-IR y mejorar la lipogénesis. Investigar los niveles de vitamina D en la gestación es relevante debido a su acción pluripotente, la ubicuidad de los receptores en los humanos, la epidemiología de la deficiencia, y la viabilidad de tratamiento. En obstetricia, el hallazgo de altas tasas de complicaciones en mujeres con bajos niveles de Vitamina D abre una estrategia terapéutica. El principal objetivo de nuestro trabajo es estudiar el estatus de vitamina D y su relación con biomarcadores e índices metabólicos, inflamatorios y hormonales en una población de mujeres embarazadas del primer trimestre, hipotiroideas y eutiroideas.