1/1/2026 - 31/12/2029
Este proyecto explora la transformación y consolidación de las formas en las que se produce experiencia musical a partir de los contextos culturales y condiciones de práctica específicas. En la cultura, los modos en que la música se experimenta en términos estéticos y de significado varían de acuerdo a los cambios que atraviesan nuestras formas generales de experiencia. Nuestros vínculos con las nuevas tecnologías, con los otros con quienes compartimos nuestras prácticas y las dinámicas de la vida cotidiana moldean, no sólo las normatividades de la música en términos de sonido o lenguaje, sino también aquello de lo musical que nos convoca a participar corporal y afectivamente en nuestros encuentros con el otro. Desde esta perspectiva, partimos del supuesto de que no habría sólo una, sino una diversidad de formas posibles de experimentar la música. La musicalidad humana se configuraría, por lo tanto, en el marco de ciertas normatividades culturales específicas que emergen en el seno de esos encuentros.En esta dirección, se abordarán un conjunto de prácticas musicales vinculadas a las áreas de especialización de los miembros del proyecto: la improvisación, la voz cantada, la práctica coral y la dirección musical, la música electrónica entre otras. En todas ellas, la interacción con el sonido, con las tecnologías, con los instrumentos musicales, con otras personas y con el propio cuerpo constituye un aspecto central que define modalidades específicas de experiencia musical. Dichas modalidades adquieren sentido en el marco de las prácticas en las que se configuran y establecen; donde se negocian tanto sus significados estéticos como sus formas de participación.