1/1/2007 - 31/12/2010
En nuestro país el consumo de productos derivados del trigo aporta aproximadamente el 20 % de la ingesta diaria de proteínas. Para asegurar una buena calidad panadera es importante tomar en cuenta el contenido y la calidad de la proteína, resultando imprescindible contar con cultivares puros de buena calidad proteica. Aunque las proteínas de trigo son deficientes en lisina y triptofano, el consumo de cereales es recomendable desde el punto de vista nutricional, ya que proporcionan a la dieta hidratos de carbono complejos, fibra dietética, minerales y vitaminas del complejo B y bajo contenido en grasa, ocupando un sector importante de la pirámide nutricional. La tendencia en los últimos años al uso de pocos aditivos químicos y el auge de aditivos naturales (calcio, proteína, lecitinas) que contribuyen a mejorar la calidad tecnológica y nutricional de los productos, hace que resulte interesante el estudio de las interacciones entre los distintos ingredientes y su relación con los diferentes métodos de panificación.